Después de casi dos años y de más de 1300 llamadas sin contestar, el “teléfono rojo” entre las dos Coreas por fin fue atendido. Durante los últimos años, los representantes surcoreanos continuaron con la tarea de llamar dos veces por día, pero desde febrero 2016 que no recibían respuesta.

La “línea roja” del pueblo de Panmunjom, la famosa localidad fronteriza, reactivada por la tarde, funcionó aproximadamente 20 minutos para confirmar la “plena funcionalidad” técnica de faxes y teléfonos, según dijo al Korea Times un funcionario del Ministerio de Unificación.

De esta forma, el gobierno norcoreano respondió a la propuesta de diálogo de Seúl consecutiva a la mano tendida por el dictador norcoreano, Kim Jong-un, en su mensaje de Año Nuevo. En ese discurso, Kim bajó el tono cuando se refirió a sus vecinos del Sur y mencionó los Juegos Olímpicos de Invierno en Pyeongchang como una buena oportunidad para lograrlo.

Panmunjom será el anfitrión de la posible reunión de alto nivel el martes próximo, propuesta por Seúl, para hablar sobre los Juegos, además de “otras cuestiones de interés mutuo”. Pyongyang todavía no aceptó formalmente la propuesta.

“Sosteniendo una decisión de liderazgo, tendremos contactos estrechos con el Sur de una manera sincera y leal”, dijo Ri Son-gwon, a cargo de la agencia norcoreana que gestiona la delicada cuestión de las relaciones con Seúl.

El secretario general de la ONU, Antonio Guterres, saludó la reapertura del canal de comunicación entre las dos Coreas, y pidió más iniciativas diplomáticas para poner fin al conflicto sobre el programa nuclear de Pyongyang.

Por su parte, Nikki Haley, la representante norteamericana ante la ONU, declaró que Estados Unidos “no tomará ningún diálogo serio hasta que decidan hacer algo con la prohibición de todas las armas nucleares en Corea del Norte”.

Conflicto

La historia del teléfono entre las dos Coreas refleja décadas de relaciones tormentosas entre el Norte y el Sur, técnicamente todavía en guerra. Todas las comunicaciones entre los dos bandos se cortaron cuando estalló en 1950 la guerra que devastó Corea y selló la división de la península.

Hubo que esperar a agosto de 1972 para que se instaurara entre el Norte y el Sur este “teléfono rojo” mediante un comunicado conjunto de los dos enemigos. La línea intercoreana fue construida durante la Guerra Fría, instalada para permitir el diálogo entre la Cruz Roja norcoreana y surcoreana – hoy es llamada la línea directa “Cruz Roja”.

Según el Ministerio de Unificación de Corea del Sur, hay un total de 33 líneas directas para habilitar la comunicación entre los dos países. Esta línea en particular fue la primera de todas, y está basada en Panmunjom, dentro de la zona desmilitarizada, en donde históricamente se han hecho los diálogos diplomáticos, como cuando se firmó el alto el fuego de la Guerra de Corea (1950-1953).

La línea de comunicación oficial se cortó varias veces. En 1976 el Norte decidió unilateralmente cortarla tras el “incidente del álamo”, cuando soldados norcoreanos mataron a hachazos a dos oficiales norteamericanos que acompañaban a los obreros encargados de derribar un árbol en Panmunjom. El teléfono volvió a funcionar en 1980 tras un acuerdo con vistas a unas inusuales conversaciones entre primeros ministros. En 2010, el Norte cortó de nuevo todas las comunicaciones cuando el Sur adoptó sanciones comerciales para protestar por el torpedeo de un submarino norcoreano contra la corbeta surcoreana Cheonan, que provocó 46 muertos. La línea se restableció al año siguiente y se volvió a cortar en 2013, durante las tensiones asociadas con el tercer ensayo nuclear norcoreano.

En febrero de 2016, Pyongyang dejó de responder los llamados de Corea del Sur después de que la administración de Park Geun-hye impulsara políticas más duras después de la prueba nuclear de Corea del Norte un mes antes.

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