Tras venir de un ciclo en el que establecieron un récord en el volumen de café exportado, cercano a los tres millones de quintales, en la cosecha actual el sector cafetalero enfrenta una caída en los rendimientos que puede impedir que se alcancen las metas de producción y por ende las de exportación.

A eso se suma el temor de que la caída del precio en el mercado internacional reduzca los ingresos que producirá la venta de la cosecha 2017-2018, que inició el pasado 1 de octubre y concluye el 30 de septiembre del próximo año.

“Hay serios indicios de que no se cumplirá la meta de producción, en las zonas intermedias a bajas de Matagalpa y Jinotega incluso ya se entró a la repela porque a pesar del buen invierno que hubo tuvimos afectaciones en el rendimiento, en estas zonas hubo mucho grano vano”, dice Aura Lila Sevilla, presidenta de la Alianza Nacional de Cafetaleros de Nicaragua (ANCN).

Según la dirigente, el gremio prefiere ser conservador y mantenía la meta de producción para este ciclo entre 2.50 y 2.70 millones de quintales. Pero dado el volumen de exportación de la cosecha anterior, el Gobierno proyectó que se superarían los tres millones de quintales.

Podría reducirse en 10 %

La ANCN atribuye la caída en el rendimiento a la intermitencia de las lluvias. La falta de humedad en el momento indicado habría provocado la proliferación de uvas vanas, es decir que al abrirse contienen un grano de café muy pequeño y con poco peso. “Esto es una consecuencia directa del cambio climático y nos la han reportado en las zonas intermedias a bajas”, afirma Sevilla Kuan.

Sevilla Kuan no quiere hacer proyecciones de reducción de la cosecha, porque espera que en las zonas altas, que entrarán en corte pleno a partir de esta semana se registren mejorías en los rendimientos que compensen la reducción que se presentó en las zonas bajas.

Sin embargo, la semana pasada Federico Argüello, vicepresidente de la Asociación de Exportadores de Café de Nicaragua (Excan), calculó que el rendimiento podría mermar hasta en diez por ciento.

“Este año no hemos visto problemas con plagas, con todas las variedades nuevas que se han sembrado para sustituir las que fueron afectadas por la roya han creado resistencia y no ha habido problemas de plagas. Lo que hemos tenido es problema en el rendimiento por interrupciones en el ciclo de las lluvias”, sostuvo Argüello.

Según el dirigente de los exportadores, la merma provocada por la afectación en el rendimiento podría ser de un diez por ciento que equivaldría a entre doscientos mil y trescientos mil quintales menos en la actual cosecha.

Sevilla Kuan y Argüello coinciden en que la merma en los rendimientos ha evitado que se registre escasez de mano de obra para recolectar la cosecha. Además, niegan que esta afectación en la productividad sea producto del fenómeno que anteriormente se conocía como bienalidad, que provocaba que después de una buena cosecha se registrara una caída en los rendimientos. “Ese ya es problema del pasado, esto fue un problema de intermitencia de las lluvias”, señaló Argüello.

Precio también afecta

Otro problema que agobia a los productores, es el desplome del precio del grano. La semana pasada el precio de referencia en el mercado internacional cayó hasta los 116.95 dólares por quintal, 45.85 dólares menos con respecto a los 162.80 dólares por quintal que alcanzó en promedio la venta de la cosecha pasada.
Argüello atribuye la caída del precio a una “reacción adelantada del mercado” ante la sobreproducción de café que se espera en Brasil.

Por su parte Sevilla Kuan dice que la caída del precio es “un golpe duro para los productores” que están trabajando con pérdidas de entre cuarenta y cincuenta dólares por quintal, ya que con el precio actual de los alimentos, los costos de producción se han disparado.

“Y lo más grave es que no se avizora una reacción en el precio. Nosotros esperábamos una reacción que lo llevara al menos a los 150 dólares por quintal, pero no hay indicios que eso pueda ocurrir y lo peor es que teníamos varios años de no caer a niveles tan bajos”, dice Sevilla Kuan quien lamenta que solo un pequeño porcentaje de la cosecha se haya colocado a futuro con precios mejores.

No se puede hacer mucho

Para la presidenta de la Alianza Nacional de Cafetaleros de Nicaragua (ANCN), Aura Lila Sevilla, los problemas de productividad que le está provocando el cambio climático al café en este ciclo, no dejan mucho margen de acción a los productores.

“No hay mucho por hacer, habría que considerar el cambio de variedades y para eso tenemos que entrar con especialistas a hacer una análisis profundo para determinar qué variedades son las que todavía hay en esas zonas y determinar si es posible sustituirlas o si es necesarios impulsar otras actividades para cambiar la matriz de producción en esas zonas para evitar que los productores sigan produciendo bajo pérdidas”, sostiene Sevilla Kuan.

No obstante, reconoce que ese trabajo requiere del apoyo del Gobierno, ya que demanda una gran cantidad de recursos técnicos y económicos.

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