Los daños que dejó el paso del huracán Irma, en Miami, fueron devastadores para muchos compatriotas, quienes tuvieron que tomar sus medidas de seguridad para evitar tragedias mayores.

Para el caso el hondureño Carlos García, quien dijo que “tengo casa en el Estado de la Florida, afortunadamente me encontraba trabajando en el Norte de Carolina, no corrimos peligro”.

Declaró que está preocupado porque dejó sola su casa de Florida y no tuvo tiempo de regresar para poder cubrir las ventanas de su vivienda.

“Estoy incomunicado, porque en ciertas zonas hay problemas con los teléfonos y no he podido recibir noticias de ningún amigo acerca de cómo quedó mi casa. Espero que ahora (ayer) tenga alguna respuesta si mi casa sufrió algún daño para regresar lo más pronto a Florida”, aseguró García a través de WhatsApp.

Oriundo de Ocotepeque, contó que la lluvia tropical se dirigía hacia el Norte de Carolina y otras ciudades, además refirió que no hay paso seguro para manejar su vehículo de regreso hacia La Florida.

El área de Brickell de Miami sufrió fuertes inundaciones lo que ha causado asombro en los hondureños.

“No hay combustible y las gasolineras están cerradas. Además, no hay energía y eso tomará bastante tiempo para restablecer el servicio eléctrico, aquí es un caos. En Carolina del Norte observé gran cantidad de camiones de las compañías de energía de otros Estados que van hacia Florida para ayudar a restablecer el tendido eléctrico”.

Recordó que lleva 30 años viviendo en los Estados Unidos y 20 años de tener casa en el Estado de la Florida.

“Desde que uno vive en un área en donde hay riesgos de huracanes uno sabe que puede ser afectado. Nadie está excepto de sufrir algo así. Lo que hacemos es prevenir porque las cosas materiales se pueden recuperar, pero la vida no”, indicó García quien se desempeña como superintendente de proyectos.

ALBERGADOS

Otro de los afectados por la visita de Irma fue el sampedrano Eduardo Díaz quien tomó las medidas de precaución para no verse tan afectado por Irma.

El hondureño Eduardo Díaz, pasaron más de dos días sin energía.

Mencionó que “en el condado de Dade y Broward hay más de un millón de personas sin luz, escuché en la radio que pudieron habilitar más de 100 mil casas con energía. Mi casa está sin luz y la mayoría de las casas de mis amistades o familia también están sin fluido eléctrico”.

Díaz expresó que en ambos condados hubo toque de queda a partir de las ocho de la noche del lunes. Escuchó en las radios locales que habilitarían el aeropuerto de Miami y de Fort Lauderdale ahora a las cuatro de la mañana.

Detalló que más de 14 albergues como escuelas y hospitales están a la disposición de los ciudadanos que no tienen para dónde agarrar.

Manifestó que sus vecinos buscan otras zonas en donde guardar la comida porque hasta en los supermercados quedaron barridos debido a que hubo mucha afluencia de personas comprando variedad de productos.

“Hubo partes de la ciudad que no tenía accesos a agua potable, pero ya hay disponibilidad después de 24 horas. Hace un calor intenso y todas las casas están con las ventanas abiertas”, dijo el hondureño.

Este vehículo estacionado en Fontainebleau sufrió daños severos por la caída de un inmenso árbol.

“EL DAÑO FUE MÁS EMOCIONAL QUE MATERIAL”
Caos sin agua y combustible entre “catrachos”

“Esta es una de las experiencias más duras que me ha tocado vivir”, así lo afirmó ayer lunes la hondureña Jahaira Solomón, quien reside en Biscayne boulevar, de Miami, Florida.

Rememoró que las noticias sobre el fenómeno de Irma se comenzaron a dar desde el martes 05 de septiembre.

“Todo se volvió un caos, se acabó el combustible y el agua. Nos preparamos con víveres para cinco días ya que al entrar el huracán no tendríamos luz”.

Jahaira Solomón

Mencionó a través de la red social de WhatsApp que “Gracias a Dios Irma no entró por Miami Beach, sino que se desvío y pegó en los Cayos y la Costa Oeste”, expresó Salomón originaria de San Pedro Sula. La compatriota manifestó que vive en la bahía de Biscayne en Miami y asegura que esa experiencia del paso del huracán es una de las más difíciles que ha vivido estando en los Estados Unidos.

“Las autoridades se mantuvieron alerta en todo momento. Teníamos albergues y los bomberos y policías se mantuvieron muy pendientes de todos los habitantes”.

La sampedrana detalló que la bahía de Biscayne se salió y causó   inundaciones en Biscayne Boulevard, Brickell.
“Ya están limpiando escombros de todo el destrozo que provocó Irma. Gracias a Dios guardó nuestras vidas, pero hubo bastantes daños materiales”, dijo Solomón.

Las casas cercanas a la bahía de Biscayne se inundaron y dejaron árboles caídos por todo el boulevar de Miami.

DAÑOS PSICOLÓGICOS

A la catracha Audis Uclés también le tocó vivir ese desagradable momento en Miami y contó que “soy una de los millones de personas que tuvimos que evacuar por el huracán Irma y fue algo que nos dañó más emocionalmente que materialmente”.

Expresó que desde el lunes no se encontraba en los supermercados agua, pan ni cosas en lata, “nosotros nos asustamos y tuvimos que viajar a Carolina del Norte y las colas de carro eran interminables desde el miércoles”.

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