Antes de que se haga pública este lunes la primera acusación formal de la Oficina del Fiscal Especial por el caso ‘Rusiagate’, el ex jefe de campaña de Donald Trump, Paul Manafort, se ha entregado al FBI, según recogen los medios estadounidenses.

Poco antes de las 8 de la mañana, Manafort abandonó su residencia en Alexandria (Virginia) acompañado de su abogado rumbo a las oficinas del FBI en Washington. La cadena CNN señala que el ex director de campaña fue informado el viernes de la acusación, cuyos cargos serán revelados este lunes.

El fiscal especial Robert Mueller -designado en mayo- da un paso más en la investigación sobre la supuesta colusión entre el equipo de campaña de Trump y Moscú para interferir en las elecciones presidenciales con estas primeras acusaciones, de Manafort y su ex socio comercial de Manafort, Rick Gates, que también tiene planeado entregarse al FBI.

De acuerdo con los datos del diario ‘The New York Times’, su nombre figura en varios documentos vinculados a compañías que el ex director de campaña de Trump constituyó para recibir pagos de políticos y empresarios de Europa del Este.

Este domingo, Trump manifestó vía Twitter su malestar porque Rusia centre la conversación en este momento en el que los republicanos están “dando un gran impulso a la reforma fiscal”. El presidente no cree que sea coincidencia y volvió a insistir en la idea de que este caso era “una caza de brujas” que estaban utilizando los demócratas políticamente

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