En su primer año en la Casa Blanca, el presidente Donald Trump ha sido el anfitrión de numerosas recepciones oficiales con “grandes invitados”, entre miembros del Congreso y líderes internacionales, ha dicho el mandatario en el Rose Garden de la Casa Blanca durante la ceremonia para indultar al pavo de Acción de Gracias. Pero muy pocas, ha añadido, con unos “pájaros muy extraños”.

Acompañado de la primera dama, Melania Trump, y su hijo Barron, el presidente ha destacado las cualidades de su “invitado de honor” para la ocasión: Drumstick (muslo). Un pavo de 47 libras -21 kilogramos- al que le gusta la música de Journey, según la Casa Blanca. “Tiene un futuro brillante delante de él”, ha subrayado el presidente al referirse a este ave criado en una granja de Minnesota y que no será cocinado en ningún hogar estadounidense.

El nuevo destino de Drumstick -que fue elegido en una votación virtual- será la Universidad de Virginia Tech, donde será atendido por veterinarios y estudiantes. Su futuro lo compartirá con Wishbone (Pechuga), compañero de fatigas en Minnesota. Ambos viajaron hasta Washington para la ceremonia y se alojaron en el lujoso hotel donde la habitación más barata no baja de los 200 dólares (170 euros). Poco antes de la oficialización del perdón presidencial, Wishbone fue ‘escoltado’ hasta la sala de prensa.

La pareja de pavos se unirá a Tater y Tot, que fueron indultados por Barack Obama en 2016. En esta ceremonia es habitual que se hagan chistes. El ex presidente Barack Obama solía hacerlo sacando los colores a sus hijas. Trump ha recurrido a su labor de los últimos diez meses para derogar el legado de Obama.

“Como muchos sabéis, he estado muy activo en anular un número de acciones ejecutivas de mi predecesor”, ha dicho ante el público asistente y el glugluteo de Drumstick de fondo. Pero “el perdón a Tater y Tot no puede ser revocado bajo ninguna circunstancia”, según le informaron desde la Oficina de la Abogacía de la Casa Blanca.

También ha dicho que a diferencia de Harry Truman, que no perdonó al pavo que le presentó la Federación Nacional del Pavo hace 70 años, él iba “a ser un presidente más agradable”. Esta tradición del indulto se remonta a 1989, cuando George H.W. Bush -padre- oficializó la celebración de esta ceremonia unos días antes de Acción de Gracias.

Tras sus palabras, y con alguna caricia de por medio, Trump ha procedido al perdón oficial. Después han comenzado las fotos de familia con el ave y los cuidadores de Drumstick y Wishbone, el presidente de la Federación Nacional del Pavo, Garl Wittenburg y su esposa Sharlene.

Entre las primeras en acercarse a Drumstick al finalizar la ceremonia ha estado Tiffany Trump, una de sus hijas, que ha mostrado interés por el animal. También lo ha hecho la primera hija, Ivanka Trump, que ha seguido la ceremonia en primera fila junto a su marido y asesor del presidente, Jared Kushner, y sus tres hijos.

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