Los restos mortales del capo mafioso Salvatore “Totò” Riina, fallecido el pasado viernes en la sección para presos de un hospital de Parma (norte de Italia) donde cumplía cadena perpetua, fueron trasladados hoy con escolta policial a la isla de Sicilia.

El vehículo fúnebre salió del centro sanitario a primera hora de la mañana escoltado por un furgón con agentes de civil y su destino final fue la localidad siciliana de Corleone, donde Riina nació hace 87 años.

Una vez allí, el féretro fue llevado al cementerio municipal, donde sus restos fueron sepultados a las 4.15 hora argentina, después que su familia evitara a periodistas y cámaras ingresando por un acceso lateral. El féretro había arribado al puerto de Palermo a bordo de una nave de la empresa Tirreniaque había partido anoche de Nápoles.

El féretro de Riina recibió una simple bendición de un sacerdote que se retiró apresuradamente del cementerio. Riina fue sepultado sin funeral público, con la sola presencia de sus familiares más cercanos.

El capo de la mafia fue enterrado en un cementerio lleno de misterios

Corleone. El pueblo donde nació y fue enterrado Totó Riina.

El féretro de Riina descansará en la tumba familiar, dentro de un cementerio que reúne misterios variados. En la necrópolis donde fue sepultado Riina están enterrados algunos de los dirigentes más representativos de la Mafia.

Riina, antiguo y sanguinario jefe del clan de los “Corleoneses”, falleció a los 87 años el 17 de noviembre, después de pasar cinco días en coma y tras haber sido intervenido quirúrgicamente en dos ocasiones. Fue el mayor capo mafioso de todos los tiempos.

El capo de la mafia fue enterrado en un cementerio lleno de misterios

Riina al ser arrestado en Palermo en 1993.

Su muerte se produjo en un hospital de Parma, adonde fue trasladado en 2015 por su delicado estado de salud desde la prisión de esa ciudad, en la que cumplía condena en el régimen de aislamiento reservado para los mafiosos.

El ex “capo de capos” de la mafia, quien nunca se arrepintió de sus crímenes, estaba condenado a veintiséis cadenas perpetuas por los múltiples asesinatos que ordenó, entre ellos el de los magistrados Giovanni Falcone y Paolo Borselino en 1992, por lo que se encontraba detenido desde 1993, cuando fue localizado.

El capo de la mafia fue enterrado en un cementerio lleno de misterios

El coche fúnebre con los restos de Riina descienden de la nave que los transportó desde Nápoles.

La arquidiócesis de Monreale explicó porqué no hubo servicio religioso para Riina: al ser mafioso y nunca haberse arrepentido estaba excomulgado por la Iglesia.

En la página web de la arquidiócesis se puede leer la neta posición de la Iglesia contra la Mafia, en boca del arzobispo Michele Pennisi: “Con su muerte ha terminado el delirio de omnipotencia del Capo de todos los capos de Cosa Nostra. Pero la Mafia no ha sido derrotada y no hay que bajar la guardia. El deber de la Iglesia es educar las conciencias a la Justicia y la legalidad y de oponerse a la mentalidad mafiosa”.

El capo de la mafia fue enterrado en un cementerio lleno de misterios

El coche fúnebre fue escoltado por cientos de policías de civil.

El cementerio de Corleone estaba cerrado al público desde hace tres días y custodiado por centenares de policías de civil.

El ataúd de Riina fue colocado en una sepultura ubicada en tierra y cubierta con un mármol gris con un ángel de bronce que desparrama flores. Es la tumba de la familia Riina-Rizzo.

El capo de la mafia fue enterrado en un cementerio lleno de misterios

Familiares íntimos de Riina acompañan su féretro.

En la lápida hay cuatro fotografías sin nombre. Una es la del padre de Totò Riina, muerto en 1943 mientras traficaba una bomba estadounidense que le explotó en sus manos. Las otras tres fotos corresponden a la madre de Totó y a dos de sus tías.

Poco lejos de esa tumba hay otra que tiene una foto conocida por todos: es la de Bernardo Provenzano, el jefe mafioso que heredó el poder de Riina cuando este fue arrestado.

También están las tumbas de otros dos altos jefes mafiososcomo Michele Navarra y Luciano Liggio El jefe histórico Michele Navarra fue asesinado en 1958 en una emboscada orquestada por Luciano Liggio y Bernardo Provenzano.

El capo de la mafia fue enterrado en un cementerio lleno de misterios

La esposa de Riina y uno de sus hijos, dentro del cementerio.

Pero también hay tumbas de aquellos que fueron muertos por la Mafia como Placido Rizzotto, el sindicalista ejecutado por Luciano Liggio y sus secuaces. Los restos de Rizzotto recién fueron recuperados en 2009. Estaban enterrados en un cementerio mafioso en el perdido poblado de Rocca Busambra. Sólo gracias a la confesión de un mafioso arrepentido los restos del sindicalista fueron encontrados cuarenta años después de su desaparición.

Pero el cementerio de Corleone también tiene cadáveres fantasmas como los llaman los pobladores del lugar. Hay dos esqueletos que nunca tuvieron nombre para identificarlos, pero todos saben quienes fueron en vida. Uno de ellos tiene el cráneo con un agujero producto de un disparo. Se trataría de Calogero Bagarella, cuñado de Riina y asesinado en lo que se conoce como “la matanza de Via Lazio”. Fue un enfrentamiento entre bandas mafiosas en esa arteria de la ciudad de Palermo, que terminó con la muerte de cinco mafiosos, entre ellos Bagarella.

El capo de la mafia fue enterrado en un cementerio lleno de misterios

La tumba de la familia Rizzo-Riina. Allí está enterrado Totó junto a sus padres y dos de sus tías.

El propio Riina y sus secuaces sepultaron a Bagarella sin nunca identificarlo. El otro cadáver fantasma que tampoco tiene nombre, pertenecería a un empresario de pompas fúnebres, Francesco Coniglio. El hombre fue asesinado en 1976 por la Mafia. Sabía muchos secretos del cementerio de Corleone. De tumbas no marcadas. De cuerpos sin identificar. De muchos asesinados. Tantos datos no podían salir de su boca. Y la Mafia lo eliminó. Y lo dejó sin nombre.

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