Una mujer ha fallecido y otras cinco personas han resultado heridas en el atentado terrorista de la pasada madrugada en Cambrils (Tarragona) según Emergències de la Generalitat. Los Mossos d’Esquadra han abatido a cinco terroristas, de los que cuatro fallecieron durante un tiroteo y el otro moría horas después a consecuencia de las heridas. Además, un agente ha resultado herido leve en el tiroteo con los terroristas. “Conducían un coche y cuando estaban en una zona con gente comenzaron a atropellar a las personas que allí se encontraban”, ha explicado en Onda Cero el conseller de Interior, Joaquim Forn.

Los Mossos confirman que los fallecidos componían una célula yihadista que pretendía replicar el atentado de Barcelona en la localidad tarraconense.

Forn ha informado de que los cinturones aparentemente explosivos que portaban los terroristas eran falsos. Según ha relatado el conseller de Interior en declaraciones a la radio Rac1 recogidas por Europa Press, los terroristas conducían un vehículo que habría volcado, momento en el que los agentes dispararon.

Forn ha anunciado después al canal 3/24 que se investiga la conexión de los dos ataques producidos en Cataluña, así como con el suceso del pasado miércoles en Alcanar (Tarragona), donde se produjo una explosión en una vivienda que provocó la muerte de una persona.

Cambrils despierta esta mañana, en medio de fuertes medidas de control policial, de la pesadilla vivida esta madrugada. El paseo marítimo de la localidad costera, su principal arteria, ha estado cortado durante horas en la zona más turística, justo frente al puerto deportivo y el club náutico que le han dado fama internacional y donde fueron abatidos los cinco terroristas.

Una grúa acaba de retirar el Audi A3 de color negro que los yihadistas utilizaron para intentar una nueva masacre de atropellos y también los coches patrulla que detuvieron su avance. El cordón de los Mossos, superado en primera instancia tras arrollar a una agente, logró frenar el vehículo, que volcó antes de que sus ocupantes saliesen a la calle con los falsos cinturones de explosivos y cuchillos de gran tamaño y atacaran a varios peatones. Fue el momento en que la policía de la Generalitat abrió fuego.

Cientos de personas han quedado encerradas en bares, restaurantes, heladerías prácticamente durante toda la noche. Los más afortunados estaban en sus hoteles y apartamentos cuando se produjo el ataque frustrado. Los que huyeron fruto del pánico, no han podido volver hasta esta mañana. Los Mossos d’Esquadra los fueron evacuando en grupos de diez a las personas atrapadas por el ataque terrorista. Un helicóptero ha sobrevolado el escenario de los hechos hasta las cuatro de la madrugada.

Una de las situaciones más límite se ha vivido en Barlovento, un local situado en la punta de uno de los diques del puerto deportivo. Sus clientes quedaron bloqueados entre los terroristas y el mar, por lo que algunos incluso se tiraron al agua para salir a nado de la encerrona.

Entre todos los establecimientos abiertos en la madrugada de ayer en Cambrils, en ninguno se vivió momentos de pánico semejantes a los padecidos en el Club Nàutic de Cambrils, ubicado a escasos metros de la rotonda en que volcó el Audi A3 negro de los terroristas y del que salieron los cinco integrantes de la célula antes de ser abatidos por los Mossos.

Precisamente los integrantes de la marinería del puerto deportivo fueron los primeros en darse cuenta de lo que sucedía: “Uno de mis compañeros, que está muy afectado, pudo ver cómo salían del coche volcado y cómo intentaron agredir a la gente con cuchillos antes de que los Mossos los ametrallasen”.

La terraza del restaurante que regenta el prestigioso cocinero Diego Campos -una estrella Michelín- estaba completamente abarrotada cuando se produjo el tiroteo. Había un concierto en directo y todos escaparon como pudieron. “Yo acababa de recoger las cenas cuando comenzó todo; la gente se metía en las cocinas por las ventanas, otros pudieron entrar dentro del edificio… apagamos las luces, nos encerramos y cruzamos los dedos para que no entrasen”, recuerda una de las camareras mientras prepara el servicio de terraza para el mediodía.

Quienes no pudieron entrar al Club corrieron por el dique principal hacia el pub Barlovento, situado en la punta, justo delante de la bocana del puerto de Cambrils. Allí se llegó a juntar cerca de un centenar de personas. “Venía gente llorando y gritando -describe la tripulante de un barco atracado en los muelles- y les indicamos en qué dirección correr… Ha sido dantesco, el susto de nuestras vidas”. Algunos incluso llegaron a escapar a nado antes de que los Mossos los evacuasen en grupos de entre seis y diez personas.

En pleno agosto son muchos los barcos que pernoctan en Cambrils, el principal puerto de la Costa Daurada. No han podido moverse de sus embarcaciones en toda la noche. Quienes no estaban en el muelle más cercano al club confundieron el tiroteo con petardos: “Pensamos que eran cohetes; esta mañana nos hemos quedado alucinados”, comenta la propietaria de un gran yate.

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